Desde que un niño nace, su peso y su medida determinan su talla. Y es así por trimestres hasta que cumple el primer año de vida. Las tallas de los bebés, hasta los dos o tres años, se marcan por meses y se determinan por la altura. A partir de los tres años, la talla se relaciona con la edad y la estatura, hasta que cumplen los 16 años, o superan la altura de 160 cm.
Las tablas de medidas siempre son orientativas. Se basan en la generalidad, en la media de niños o de niñas de diferentes zonas geográficas y de etnias. Según el tipo de alimentación, o la genética, pueden variar varios centímetros.








