Existen
dos tensiones que
debemos tener en cuenta: la tensión del hilo superior (el que viene de la bobina o
cono de hilo) y la tensión del hilo inferior (también llamada
tensión de la canilla), y esos dos hilos se enlazan con cada puntada.
No es recomendable modificar la tensión
del hilo inferior o de la canilla si no es estrictamente necesario. Suelen
venir reguladas correctamente de fábrica
y con modificar la tensión del hilo superior es
suficiente.